A una golondrina
Adela Zamudio — peregrinando (1943)

(Canción)

Ave gentil que con gracioso alarde
la inmensidad azul cruzando vas,
y perdida en la niebla de la tarde
vuelas y acaso nunca volverás.

Ave feliz ¡quién como tú pudiera
rauda volar, llegar a otra región,
ir a morir incógnita viajera
junto a aquel ser que adora el corazón!
Fija en el horizonte mi pupila,
sin más anhelo que volverte a ver...
volverle a ver para morir tranquila
estoy aquí mirando anochecer.

Ave feliz ¡quién como tú pudiera
rauda volar, llegar a esa región,
ir a morir incógnita viajera,
junto a aquel ser que adora el corazón!

¡Oh! ¡si a la orilla de extranjeros mares
¿puedes llevar un eco de dolor,
cuéntale tú mis ansias, mis pesares,
la inmensidad de mi constante amor!

Ave gentil, piadosa mensajera,
cuéntale mi dolor por compasión,
dile con cuánto anhelo, si pudiera,
fuera tras ti mi amante corazón.
