Para siempre
Adela Zamudio — sueltos (s. f.)

Al saber que ya te irías
noche y día me atormento,
y sangra mi corazón
como una sombra en tormento.

Vete a ciudades lejanas,
anda a vivir otra vida,
y lo que yo haya sufrido
olvídalo en tu existencia.

Nubes negras, celajes oscuros
se aborrascan en tu frente,
y el dolor que he sentido
brota en cascada de lágrimas.

Desde el día en que te vi
nimbé mi alma en tus ojos,
y saturé mi corazón
con unos pétalos rojos.

Si en mi pecho hubieran flores
desde este corazón lánguido
y marchito, alfombraría con pétalos
el pasar de tu camino.

Vete a esas tierras lejanas,
corre a vivir otra vida,
y sepulta en el olvido
todo cuanto aquí ha existido.
