(In) migrando a Bolivia

La migración comporta una serie de desplazamientos de un lugar a otro, lleva consigo un cambio de la residencia habitual. Por ello la (in)migración constituye la llegada  de personas a un lugar distinto al lugar de procedencia. Puede ser migración permanente, cuando la residencia se fija definitivamente la residencia; temporal, cuando la estadía es breve; o transnacional cuando se mantiene vinculos cotidianos en el lugar de origen y de destino. 

Parafraseando al antropólogo Ulf Hannerz (1998) “la época en que la inmigración implicaba la disminución y finalmente la pérdida de los vínculos con el lugar de origen ha pasado ya a la historia; ahora, en cambio, oímos hablar de circuitos migratorios transnacionales”, donde  los inmigrantes tejen múltiples vinculos en su vida cotidiana en los territorios de origen y de destino. 

Situación transnacional que se refleja en residentes de Argentina, Peru, Brasil y España en Bolivia.

Fuente: Elaboración propia con datos del Censo Nacional de Población y Vivienda, 1992, 2001, 2012 -INE, CEPAL (2006) y ONU (2018).

Aproximación histórica de la inmigacion en Bolivia

Las migraciones ocurridas entre el siglo XVI y XVIII estuvieron marcadas por los procesos de conquista y colonización, especialmente de europeos, que buscaban explotar recursos naturales, obtener materias primas y comerciar para beneficio de sus metrópolis. Estos procesos alcanzaron su culmen en el siglo XIX, donde se desarrollo un flujo migratorio intenso derivado de las relaciones coloniales, el intercambio transoceánico y la búsqueda de oportunidades.

Las guerras, los sistemas totalitarios, la disolución de los imperios coloniales y la industrialización crearon nuevas condiciones para la población a lo largo del siglo XX. Los movimientos migratorios se intensificaron de sobremanera en este siglo de profundas transformaciones. Los nuevos modos de transporte permitieron mayores desplazamientos, vinculos comerciales y socioculturales.

Distintos estudios coinciden en señalar que las migraciones en América Latina fueron un correlato poblacional de la integración del continente a la economía mundial. En sus diferentes formas, los desplazamientos se relacionaron con los procesos mayores de industrialización, urbanización y transformación de la agricultura (Crosa, 2015).

El destino de mayor preferencia de los inmigrantes extranjeros en América Latina, entre los años 1880-1914, fue Argentina, por las oportunidades de modernización y crecimiento económico de la “Belle Époque Argentina”. En cambio en Bolivia, en ese período, el flujo inmigratorio fue poco significativo, por las “políticas racialmente selectivas”, que regulaban el ingreso de determinados extrangeros al país, a pesar de que estas políticas estaban orientadas a estimular el ingreso de población extranjera para el mejoramiento étnico.

Los primeros inmigrantes extranjeros que llegaron a Bolivia, fueron europeos, inicialmente participaron del auge de la dinamica minera en Oruro y Potosí, luego ante la falta de oferta de bienes y servicios, e industralización en el país, promovieron y asentaron los primeros enclaves comerciales e industriales.

“[…] Estas actividades mercantiles e industriales fueron llevadas a cabo sobre todo por familias de inmigrantes extranjeros, que llegaron a Bolivia y a Cochabamba desde fines del siglo XIX (sobre todo los alemanes) y durante la primera mitad del XX (los italianos, eslavos, judíos y árabes). La organización de empresas como la cervecería Taquiña y de transporte aéreo como el Lloyd Aéreo Boliviano (LAB), fueron eventos emblemáticos de una mentalidad empresarial que fue introducida por estas familias de inmigrantes. En otros rubros industriales como el de los alimentos, el vestido, los cueros, la molinería, la hotelería y los lácteos, los recién llegados no solo aportaron con su experiencia tecnológica, sino que impulsaron al cambio de los hábitos de consumo de una población regional hasta entonces encerrada en sus costumbres” (Gordillo, Rivera y Sulcata 2007).

Desde 1900 hacia adelante la llegada de grupos pequeños de inmigrantes europeos (croatas, alemanes, ingleses, italianos, judíos, árabes) y asíaticos (japoneses), denoto cierta incidencia de estos en la dinamica territorial de los principales centros poblados del país.  Más con el hecho de que se les retribuía con “vastos y despoblados territorios que sólo necesitan de brazos y capitales para convertirse en fuentes fecundas del comercio y las industrias”, según Guachalla (1908). A razón de ello Bolivia resulto ser un destino atractivo para los migrantes europeos.

Apaza (2022) señala que el “movimiento económico de Oruro era incesante el año 1914. Los inmigrantes croatas (antes eran yugoeslavos) eran los principales inversionistas de industrias y tiendas jamás imaginadas en la ciudad pequeña, pero la más progresista de Bolivia. Según las estadísticas de 1925, los alemanes movían la mayor cantidad de dinero en Oruro”. La presencia de croatas tambien era notable en La Paz, Tarija, Potosí, Sucre, Cochabamba, Santa Cruz de la Sierra y Beni.  

Zelaya (1995) en Sánchez y Ramírez, (2008) expone que la llegada de inmigrantes germanos al país, obligó al gobierno alemán a establecer, en 1902, relaciones diplomáticas con Bolivia, abriendo consulados en La Paz, Oruro, Cochabamba y Riberalta. Los alemanes en Cochabamba fundaron empresas dando una nueva dinámica a la industria de la cerveza, comidas, transporte, producción de libros.

Los inmigrantes ingleses trabajaban en los centros mineros de Oruro, fueron los primeros en traer y promover la bicicleta. Posteriormente forjaron industrias manufactureras como MINDAI, SENDTEX, FABOCE, INQUIFISCH, Cerámica y Curtiembre Nacional.

Los inmigrantes italianos se dedicaron a la minería , el comercio de bebida y licores y la vida religiosa. Forjaron pequeñas industrias como SIMART, San Nicola, SIMSA, URRUTIBEHETY, URRUTIBEHETY.

La inmigración judía se intensifico entre 1938 y 1940, durante la Segunda Guerra Mundial. Según archivos documentales de la COMIBOL “Hochschild por medio del Comité Judío Americano de Distribución Conjunta  permitío al país el ingreso de inmigrantes judíos con visas para realizar trabajos de agricultura, siendo la mayoría de ellos intelectuales, artistas y profesionales de otras áreas“.

Los inmigrantes árabes se asentaron en centros agrícolas o mineros, se dedicaron al comercio de telas, baratijas en Totora, Aiquile, Valle grande, Padilla, Gran chaco, Oruro y Potosí. Pero migraron hacia las ciudades a establecer negocios en la industria hilandera, textil, de procesamiento de alimentos y bebidas gaseosas. También migraron al oriente para ocuparse de la ganadería. 

El año 1952, arribaron al país menonitas y japoneses al oriente boliviano, la región más despoblada del país de ese entonces. Resultado de la Ley de concesión de tierras a colonizadores nacionales y extranjeros para la producción agrícola o industrial.

En la década del 70, durante el régimen dictatorial y ejecución del Plan Condor en Bolivia, Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay , la llegada de inmigrantes extranjeros fue significativa, particularmente el flujo migratorio transfronterizo. 

La década del 80, la inmigración alcanzo un leve descenso, resultado de las reformas estructurales de 1985, que suscitaron migraciones internas, transfronterizas e internacionales, que crearon un imaginario de Bolivia como un país expulsor, ante la creciente salida de población. 

Despues de la corriente inmigratorio europea, devino la corriente inmigratoria latinoamericana de carácter transfronteriza y transnacional, los cuales se asentaron principalmente en el eje troncal del país (La Paz, Cochabamba y Santa Cruz). 

Según los censos de 1992 y 2001 los inmigrantes en Bolivia provenian principalmente de Argentina, Brasil y México con el 33%, 16% y 12% el año 1992, y 34%, 18% y 12% el año 2001. 

Según el último censo (2012), en Bolivia viven 10 millones de personas. De los cuales 121.197 son inmigrantes extranjeros que residen en territorio boliviano. Los departamentos de Santa Cruz, Cochabamba y La Paz son los principales receptores de inmigrantes extranjeros, con el 43%, 17% y 16% respectivamente. 

Este censo identifico que los inmigrantes argentinos/as residian y concentraban en la ciudad de El Alto, y las zonas periféricas de La Paz y Santa Cruz. La inmigración brasileña en las zonas residenciales de Cochabamba y Santa Cruz. Los inmigrantes españoles en las zonas residenciales y perifericas de Santa Cruz. Y la inmigración peruana en El Alto, Santa Cruz y Cochabamba.

Inmigrantes extrangeros argentinos y peruanos que se dedican al comercio y/o prestación de servicios; o inmigrantes brasileños que vienen a realizar estudios universitarios.

Los inmigrantes españoles que ingresan al país en su mayoría son aquellos residentes de padres bolivianos.

En los últimos años, a razón de la crisis  venezolana, se ha vislumbrado un flujo inmigratorio venezolano en las ciudades de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, que para subsistir trabajan informalmente o piden ayuda.

Alfaro y Ramírez (2019) afirman que el flujo inmigratorio en Bolivia ha sido relegado en su importancia debido a que no representa una cantidad significativa en relación con la emigración.

Fuente: Elaboración propia con datos del Censo Nacional de Población y Vivienda, 1992, 2001 y 2012.

Ante el tendiente fenómeno de migración transnacional, deberían realizarse estudios en las localidades de origen y destino para visibilizar la vida cotidiana de los hogares transmigrantes. Y más con las recientes transformaciones políticas, económicas, sociales y territoriales que se esta desarrollando en Ámerica del Sur, las cuales están configurando una nueva cartografía migratoria, con cambios sustanciales en los perfiles migratorios de los países del Sur.

Bibliografía

Crosa, Zuleika (2015). “Migraciones latinoamericanas. Procesos e identidades: el caso uruguayo en Argentina“.

Domenech, Eduardo y Magliano, María José (2007). “Migraciones internacionales y política en Bolivia: pasado y presente“.

Gordillo, José, Rivera ,Alberto y Sulcata, Ana (2007). “Pitaq Qaypi Kamachiq“.

Guachalla,Fernando (1908). “Programa de gobierno, jefe del partido liberal y candidato a la presidencia.
de la república“.

Hannerz, Ulf (1998). “Conexiones transnacionales. Cultura, gente, lugares”.

Sánchez, Walter y Ramirez, Alejandra (2008). “Narrativas y políticas de la identidad en los valles de Cochabamba, Chuquisaca y Tarija”.

 Alfaro,  Yolanda y Ramírez, Alejandra (2019). “Arepas venezolanas a la orden”: la presencia cada vez menos
silenciosa de la migración venezolana en Cochabamba, Bolivia“.

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