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Obra y vida de


Adela
Zamudio

Poeta, narradora, maestra y polemista. Cochabamba la vio nacer un 11 de octubre, el día que hoy Bolivia dedica a sus mujeres.


Cochabamba, 1854 — 1928

Fotografía en blanco y negro de Adela Zamudio de busto: mujer de mediana edad con cabello oscuro rizado y vestido negro de cuello alto, mirando de frente.
Adela Zamudio

Adela Zamudio estudió solo hasta tercer grado, porque era lo que se permitía a una niña en la Cochabamba de 1860. Con lo que aprendió por su cuenta, escribió algunos de los versos más leídos de Bolivia, fundó la primera escuela laica para mujeres de su ciudad y se enfrentó, en la prensa, a un obispo. Fue coronada en vida en 1926 y, desde 1965, el día de su nacimiento se conmemora como el Día de la Mujer Boliviana.

Este explorador reúne 70 textos suyos de dominio público: 43 poemas o cantos, 23 cuentos y relatos, 2 piezas de teatro y 2 textos de prosa reflexiva, con 88.069 palabras. Están transcritos, limpiados y descritos para que puedan leerse, buscarse y estudiarse. Hay 5 libros completos en el corpus, y otros 4 aparecen señalados aunque su texto no pueda leerse aquí, como su novela Íntimas.

Cinco puertas a su obra

Grabado sepia de una balanza de platillos inclinada: a la izquierda, abajo, un sombrero de copa; a la derecha, arriba, un cesto de costura con carretes, alfiletero y una devanadera. Una rama de hojas al pie.

1887 y 1914

Nacer hombre

Es su poema más citado y uno de los primeros manifiestos feministas de la literatura boliviana. Cada estrofa enfrenta a una mujer capaz, que trabaja, piensa y sostiene la casa, con un hombre torpe o vicioso al que la ley y la costumbre le dan todos los derechos. Y casi todas cierran con el mismo golpe: «porque es hombre».

El poema circulaba ya en la prensa de Buenos Aires en 1887, y Zamudio lo recogió en Ráfagas. La ironía con que denuncia que una mujer no podía votar y un hombre sí, aunque apenas supiera firmar, se adelanta en casi setenta años al voto femenino en Bolivia, que llegó en 1952.

Leer el poema

Grabado sepia de una pluma de ave con plumín dorado apoyada sobre un tintero de cristal y hojas manuscritas, enmarcada por ramas de molle con racimos de frutos redondos.

1903

Quo vadis?

La voz del poema, «sola en el ancho páramo del mundo», ve aparecer a Cristo y le pregunta «¿A dónde vas, Señor?». Lo que sigue es un inventario de la traición a su mensaje: el heredero del pescador «cubierto de lujosa pedrería», el Inquisidor que quema en su nombre, los templos del lucro y la vanidad, la guerra y la desigualdad «hoy como ayer». Zamudio lo publicó en plena Cuaresma de 1903 y Cochabamba se escandalizó: las señoras católicas enviaron un desagravio al Papa.

Fue el comienzo de su fama de anticlerical, que creció en 1913 con la polémica de prensa contra el obispo franciscano Francesco Pierini. Los jóvenes de la ciudad le regalaron entonces una pluma de oro.

Leer el poema

Grabado sepia de un pueblo andino de casas bajas con tejados de teja, una iglesia con campanario y cúpula entre árboles altos, y una gran cordillera al fondo.

1913

Íntimas

Su única novela, hecha de cartas y de páginas de diario, es una de las obras fundacionales de la narrativa boliviana. Retrata la Cochabamba de comienzos de siglo, con sus matrimonios de conveniencia, su devoción de fachada y sus mujeres que piensan por su cuenta en un mundo que no las escucha.

Su texto no se puede leer aquí porque no existe una transcripción libre en línea. La ficha explica dónde encontrarla y el lugar que ocupa en su obra.

Ver la ficha de la novela

Grabado sepia de un bastón apoyado en una roca con un sombrero de ala ancha encima; detrás, un sendero sinuoso entre agaves sube hacia montañas nevadas con el sol poniéndose.

1943

Peregrinando

Es la recopilación póstuma de su poesía, con el homenaje que Gregorio Reynolds le dedicó cuando la coronaron en 1926. Reúne la meditación romántica sobre el paso del tiempo, el paisaje del valle cochabambino, los poemas de combate como «Nacer hombre» y «Quo vadis?» y dos piezas de teatro que escribió para sus alumnas.

Abrir el libro

Grabado sepia de un balcón colonial de madera del que cuelga una jaula de cañas con la puerta abierta; un pájaro vuela alejándose hacia montañas lejanas sobre tejados y un campanario.

1942

Cautivo

Una muchacha mira cada día, desde su balcón, al pájaro enjaulado de la casa de enfrente, y una noche de fiesta decide liberarlo. El relato abre Novelas cortas y es una pequeña parábola sobre la libertad: el cautivo que pasó la vida separado de los suyos ya no sabe qué hacer con el cielo abierto.

Leer el relato