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Adela Zamudio

Poemas sueltos

Progreso

poesía, 32 versos

Hubo un tiempo de amor contemplativo

en que el saber, muy poco positivo,

confundiendo la tierra con los cielos,

ensalzaba las vírgenes modelos.

Y en que inspirándoles horror profundo

la realidad prosaica de este mundo,

las muchachas de quince primaveras

se arrobaban en místicas quimeras.

Pero desde que el hombre sabio y fuerte,

compadecido de su incierta suerte,

discute con profundos pareceres

la educación moral de las mujeres;

Desde que ha definido su destino,

no señalándole más que un camino,

y ni virtud ni utilidad concilia

sin la maternidad en la familia;

Ya saben ellas desde muy temprano

que amar un ideal es sueño vano,

que su único negocio es buscar novio

y quedar solterona el peor oprobio.

Ninguna ha de quedar chasqueada hoy día

por elegir —como antes sucedía—

que hoy ocupa el lugar de la inocencia

la prematura luz de la experiencia.

Hoy del amor, preciso es no hacer caso,

porque el amor es pobre y pide plazo,

y por salir cuanto antes del apuro

se acepta lo más próximo y seguro.

De modo que todo hombre hoy al casarse

podrá con la certeza consolarse

de que —a no serlo suya— siempre fuera

su adorada mitad de otro cualquiera.