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Adela Zamudio

El misionero, 1879

Dedicatoria á la Vírjen

poema religioso, 24 versos

¡Cuán lejos de este mundo de crímenes y males

Esa rejion exelsa del alto cielo está!

Pero la fé cristiana promete á los mortales

Que á quien constante orare su Dios le escuchará.

A tí que conociste la terrenal morada

I que tambien probaste la copa del dolor;

A tí que hoy en el cielo de gloria coronada,

Ocupas réjio asiento cercado de esplendor;

A tí, la casta rosa, la estrella matutina,

La santa de las santas, la madre virjinal,

A quien nombró entre todas la Trinidad Divina

Del cielo y de la tierra la reina universal;

Ofrézcote estos cantos que mis humildes lábios

Formulan ensalzando la santa Redencion:

Preséntalos rendidos al sábio de los sábios

Como mi pobre ofrenda de amor y adoracion.

I pídele á mi nombre, piadosa Madre mia,

Dé mis queridos padres la vida y la salud:

La paz de mis hermanos, su gozo y alegria;

De mi familia entera la dicha y la virtud.

I pídele que apague las tristes impresiones

Que ajitan muchas veces mi pecho con afan:

Que siempre me acompañen su amor é inspiraciones

Que el bien y la ventura solo en el cielo estan.