Urbanismo de las redes y la Red Urbana.

Una mirada para pensar a la ciudad en términos de red.

Se ha escrito bastante sobre urbanismo, pero pocos libros abordan la temática de redes, y más aún cuando la complejidad urbana ha resultado más conflictiva en una lógica funcionalista de zonificación.

Dupuy, urbanista francés, afirma que el urbanismo tiende a privilegiar una territorialidad areolar, definida por límites y fronteras, con un poder centralizado. A este urbanismo se le opone una concepción reticular del territorio, que reconoce la existencia de otros poderes y territorialidades. Para él, el territorio de las redes debe ser la base del urbanismo. En sus palabras: “Se debe cambiar el principio de zonificación por el de la reticulación.”

Dupuy cuestiona el papel del urbanismo y de la planificación convencional, que da prioridad a la división artificial de partes, zonas o campos temáticos arbitrarios del territorio. Asimismo, propone entender la ciudad, desde una idea de red, ya que desde esta perspectiva reticular se reconocen otras organizaciones territoriales. Entendiendo que la red explica mejor que otros enfoques, ciertos tipos de relaciones entre espacio, tiempo, información y territorio.

Desde la perspectiva que plantea Dupuy, es decir desde la territorialidad reticular, se puede concebir y poner en evidencia las distintas dimensiones de las redes que convergen en el territorio. Reconocemos la predominancia de:

(1) Redes sociales, que  interactúan y constituyen una opción y un camino para lograr acciones consensuadas o fragmentadas. (2) Redes políticas, que están interconectadas y que intercambian recursos (poder, información y contactos entre otros) articulados en función a intereses comunes para llevar a cabo alguna forma de acción. (3) Redes físicas, que conectan y comunican nodos, constituyendo la plataforma física de las redes.

Las redes urbanas contribuyen a poner en evidencia las articulaciones existentes entre los componentes territoriales a partir de las características topológicas de las redes (conexidad, nodalidad) y de la comprensión de sus dinámicas. Esta dimensión física de la red constituye el soporte material de la mayoría de las otras redes antes mencionadas.

El urbanismo de las redes, en sus inicios, estuvo ligado a las redes técnicas urbanas. La red en la ciudad estaba pensada esencialmente como máquina para hacer circular flujos: agua, electricidad, información, bienes, etc. Esta visión funcionalista de la ciudad, entendía la red como un objeto. Pero, paulatinamente, la red en la ciudad fue entendiéndose como un instrumento de articulación y de accesibilidad, ligada a la red de movilidad o al de espacios públicos.

Los especialistas en redes advierten hoy que la red no debe ser apreciada como consecuencia de una innovación tecnológica, sino como un principio de ordenamiento que relaciona posibilidades técnicas y el servicio de un territorio. Actualmente la temática de las redes tiene que entenderse como un principio de ordenamiento del territorio. Entendiendo que el ordenamiento de los territorios se realizaría por el establecimiento de redes que lo sirven, que lo irrigan, que lo informan y que lo organizan (Pavez, 1996).

Hoy, las redes constituyen un principio de organización social y espacial, que puede desarrollarse a escala barrial como global – es multiescalar – . Por su función relacional puede condicionar los tipos de relación social, de espacio, tiempo y territorio, así como la diferenciación socioespacial.

La reflexión en torno a la red urbana es escasa, y más aún en el contexto latinoamericano. Las principales referencias provienen de Europa, donde se entiende como red urbana a un conjunto de ciudades en un territorio amplio, a los flujos y relaciones que hay entre ellas. Entonces, el estudio de la red urbana consiste en el análisis de los flujos y relaciones que hay entre las distintas ciudades. Desde esta perspectiva, cada ciudad es un nodo, y los flujos y las relaciones de un nodo con otro, son las conexiones que permiten la intercomunicación.

Las redes urbanas pueden adoptar diferentes formas: red concentrada, red lineal, red dendrítica, red radiocéntrica y redes regulares. En los países desarrollados las redes urbanas suelen ser densas (muchas ciudades) y regulares (bien distribuidas por todo el territorio). En los países en vías de desarrollo, como el nuestro, las redes urbanas suelen presentar muchas desigualdades (acumulación excesiva en una zona y grandes espacios vacíos en otras).

La red urbana se desarrolla tanto en un ámbito interurbano, como intraurbano, la anterior concepción que hace referencia a un conjunto de ciudades interconectadas, tiene un ámbito interurbano. Dentro de la ciudad (en el ámbito intraurbano) también existen redes ligadas a infraestructuras (redes físicas), redes ligadas entre personas (redes sociales y políticas).

Entonces toda la estructura de la ciudad es una red urbana, porque en ella se dan múltiples relaciones entre elementos de diversa índole. En ese entendido tanto el territorio como la ciudad es una red, tanto en su dimensión física que la estructura, como en la social y política que la transforma.

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