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Laboratorio de Tecnologías Sociales

Atlas de las Músicas Indígenas de Bolivia

Mapa del Atlas de las Músicas Indígenas de Bolivia

En 1991, con una grabadora de casete, el investigador Alain Thirion recorrió comunidades del altiplano y los valles de Bolivia registrando lo que sonaba en sus fiestas: tropas de kantus en Charazani, pinkillos y tarkas en Achacachi, sikuris de Italaque, charangos en Tapacarí. Treinta y cinco años después, esas grabaciones y las fotografías que las acompañan se pueden escuchar y recorrer sobre un mapa en el Atlas de las Músicas Indígenas de Bolivia.

El atlas es un trabajo conjunto con el Archivo y Memoria de las Músicas Indígenas de Bolivia (AMMIB), el área de investigación de la Orquesta Experimental de Instrumentos Nativos (OEIN). El Lab TecnoSocial desarrolló la plataforma; el AMMIB aporta el archivo y el trabajo de catalogación que lo hace legible.

Un archivo que estaba en casetes

En 2019, Thirion donó a la OEIN parte de su acervo etnográfico —registros sonoros, fotografías y diarios de campo— para que la institución asumiera su resguardo y catalogación. En 2024, la OEIN ganó el Latin Music Preservation Grant de la Latin GRAMMY Cultural Foundation con un proyecto para preservar, digitalizar, catalogar y georreferenciar ese corpus. El atlas es la cara pública de ese trabajo: los casetes originales se digitalizaron y cada registro se describió con criterios archivísticos y etnomusicológicos.

Hoy el mapa reúne 26 grabaciones de audio y 53 fotografías, sobre todo de comunidades de La Paz (Charazani, Achacachi, Tiahuanaco, Italaque), de Tapacarí en Cochabamba y del ayllu Jukumani en Potosí, con músicas de pueblos aymaras, quechuas, kallawayas y jukumanis.

Qué se puede hacer en el atlas

  • Explorar el mapa: cada punto es un registro situado en la comunidad donde se grabó o fotografió.
  • Filtrar por tipo de contenido, instrumentos, músicas, nación o pueblo, lugar de origen, evento y época de interpretación: el calendario andino distingue la música de la época seca (awtipacha) de la de lluvias (jallupacha), y el atlas lo respeta.
  • Escuchar cada grabación con su guía: la ficha de audio trae marcas de tiempo que llevan directo a cada pieza o comentario, además de la descripción del contexto, los instrumentos principales y acompañantes y el estado de la grabación.
  • Ver las fotografías con sus metadatos completos: lugar, época, conjunto e instrumentos.

Muchas de estas grabaciones registran algo más que música: se escucha a Thirion preguntando, a narradores que describen vestimentas e instrumentos, rezos en aymara. Son una fuente primaria para la historia reciente de las músicas indígenas del país, que hasta ahora solo se podía consultar en el archivo físico.

Quiénes lo hicieron

El AMMIB nació en 2020 por iniciativa de Carlos Gutiérrez, sobre el trabajo de investigación que la OEIN venía haciendo desde 2008. La catalogación de estos registros estuvo a cargo de Gabriela Saravia, Carlos Gutiérrez, Ethan Olmos y Ariel Laura, y el equipo del archivo lo completan Isabel Sanjinés, Tatiana López y Romina Maldonado. Para consultar el archivo completo, el AMMIB atiende por cita en archivoymemoriabolivia@gmail.com.

Para el Lab, el atlas continúa una línea de trabajo sobre culturas indígenas y tecnología que ya pasó por los topónimos de Quchapampa, el Atlas Cromático de Arquitectura Andina y el Atlas de lenguas en Bolivia: poner archivos y datos culturales en un formato que se pueda explorar sin ser especialista.

👉 Explora el atlas: atlasmusicalbo.org

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